Quiero abrazarlo
y no decir nada.
Presentir su mundo
deformado por el tiempo,
tocarlo con los telescopios
de mis dedos,
y pincharle las estrellas.
Que pasen los años luz
en los momentos.
Y al llegar a tierra firme
lo invito a entrar
en mi boscosa alma,
para que escuchemos juntos
por horas,
como nuestro corazón
casi estalla.
Que alumbren
sus ojos
mis horas muertas,
y sean cielo
mis brazos
para sus estrellas.
El amor es una montaña rusa, no?
vértigo,
emoción,
energía y
vida.
Veamos
desde arriba,
el espectáculo del mundo:
Solo somos sombras
en la tierra.
jueves 5 de noviembre de 2009
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2 comentarios:
Verde sin leerlo dos veces me di cuenta que ha sido el poema que más me ha gustado en los últimos tiempos (claro refiriendome a los tuyos jeje). Un Abrazo
El trabajo se nota, la publicacion se vuelve una consecuencia de la produccion
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